- Paquetas para aceras: bordillos o cunetas que delimitan el borde de la acera. Están hechas típicamente de hormigón prefabricado y se utilizan para definir el límite entre la calzada y la acera, así como para canalizar el agua de lluvia hacia las alcantarillas o sumideros.
- Tapas y rejillas de fundición: elementos de saneamiento utilizados para cubrir las aberturas de los pozos, cámaras de inspección, sumideros y otras estructuras subterráneas. Están fabricadas generalmente en hierro fundido para proporcionar resistencia y durabilidad, y permiten el acceso para mantenimiento y limpieza del sistema de alcantarillado.
- Tubería de agua: conductos utilizados para transportar agua potable desde la red de distribución hasta los hogares, edificios y otras instalaciones. Están fabricadas con materiales resistentes al agua y a la corrosión, como PVC, polietileno, hierro fundido o cobre, y están diseñadas para soportar la presión del agua y mantener su integridad estructural a lo largo del tiempo.
- Tubería de saneamiento: conductos utilizados para la recolección y transporte de aguas residuales y pluviales desde los edificios y otras fuentes hasta las plantas de tratamiento o los sistemas de alcantarillado. Están fabricadas con materiales resistentes a la corrosión y a la abrasión, como PVC, polietileno de alta densidad (HDPE), hormigón o hierro fundido, y están diseñadas para evitar fugas y obstrucciones en el sistema.
- Reducciones y arquetas: Las reducciones son elementos de saneamiento utilizados para conectar tuberías de diferentes diámetros o secciones, permitiendo el flujo de agua de manera gradual y eficiente. Las arquetas son cámaras de inspección ubicadas en puntos estratégicos del sistema de alcantarillado, que permiten el acceso para inspección, limpieza y mantenimiento de las tuberías. Ambos elementos están fabricados en materiales resistentes y duraderos, como hormigón, PVC o polipropileno, y pueden tener diversas formas y tamaños según las necesidades del proyecto.
Estos materiales son fundamentales para garantizar el funcionamiento eficiente y seguro de los sistemas de abastecimiento de agua y de gestión de aguas residuales en áreas urbanas y rurales.






